México busca soberanía energética con gas natural y renovables
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó la Estrategia para Fortalecer la Soberanía Energética, que pretende abordar la dependencia energética del país mediante tres acciones clave: mejorar la eficiencia energética de los equipos, aumentar el uso de fuentes renovables y explotar las reservas de gas natural.
Desafíos y objetivos
Uno de los aspectos más destacados de esta estrategia es la reducción de la dependencia de las importaciones de gas natural, que actualmente representan el 75% del consumo del país, principalmente desde Texas. La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, subrayó que, aunque el diagnóstico es sólido, se enfrenta a retos técnicos, financieros y ambientales. En la actualidad, México consume alrededor de 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios de gas, mientras que Pemex solo produce 2.3 mil millones. Esta situación ha dejado al sistema eléctrico nacional, que depende en un 60% de la generación de ciclo combinado a gas, vulnerable a factores externos.
Comité científico y renovables
Para abordar la explotación del gas no convencional, la presidenta Sheinbaum anunció la creación de un comité científico que evaluará la viabilidad de estas prácticas de manera sustentable. Este comité, que será presentado el 15 de abril, incluirá expertos de instituciones como la UNAM y el Instituto Politécnico Nacional, y tendrá un plazo de dos meses para emitir sus recomendaciones.
Paralelamente, el gobierno se ha comprometido a elevar el uso de fuentes renovables del 24% al 38% para el año 2030, en un esfuerzo por diversificar la matriz energética del país y reducir la dependencia de combustibles fósiles.
El rol del fracking
En cuanto al fracking, una técnica controversial en México, Sheinbaum ha señalado que su administración confía en la ciencia para explorar métodos que minimicen los impactos ambientales. Aunque esta práctica ha sido criticada en el pasado, otros países han mostrado su rentabilidad, lo que lleva al gobierno a reconsiderar su potencial bajo estrictas regulaciones ambientales.
La estrategia presentada busca no solo asegurar el abastecimiento energético del país, sino también posicionar a México como un referente en el manejo sustentable de sus recursos naturales. Las decisiones tomadas en este ámbito tendrán implicaciones significativas para el desarrollo económico y social del país en los próximos años.