México evalúa alternativas al fracking para el gas natural
En medio de un intenso debate sobre el uso del fracking en México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha anunciado que el país no implementará esta técnica tradicional de extracción de hidrocarburos, debido a los potenciales impactos negativos en el medio ambiente. La decisión se dio a conocer el 9 de abril, en respuesta a preguntas sobre la política energética actual.
El fracking, o fracturación hidráulica, es un proceso que permite extraer gas y petróleo atrapados en formaciones rocosas mediante la inyección de fluidos a alta presión. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), esta técnica fractura la roca para liberar los hidrocarburos que se encuentran en yacimientos no convencionales con baja permeabilidad.
México importa cerca del 75% del gas natural que consume, lo que ha reavivado la discusión sobre la explotación de yacimientos no convencionales en el país. Esta es una posible alternativa para reducir la dependencia energética, pero enfrenta la oposición de organizaciones ambientalistas por sus efectos nocivos sobre el agua, el clima y las comunidades locales.
Según Alma América Porres Luna, ex comisionada de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, México tiene las condiciones necesarias para avanzar en proyectos de fracking si se implementan controles estrictos. “La tecnología ya está disponible y no es un desafío de investigación, sino de eficiencia y supervisión rigurosa”, afirmó en una entrevista.
Sin embargo, el fracking enfrenta no solo retos ambientales, sino también de seguridad. Víctor Juárez, CEO de Edge Innovation, comentó que la inseguridad en las zonas de extracción podría incrementar los costos hasta 100 dólares por pie cúbico, lo que haría que la extracción no sea competitiva en comparación con los 30 dólares por pie cúbico en Texas. “La inseguridad es el mayor obstáculo, pues las áreas para detonar el gas natural son las de mayor riesgo”, señaló.
El Ing. Juan Escobedo Vielma, Secretario del Comité de Energía del Colegio de Ingenieros Civiles de México, indicó que, aunque las energías renovables están en auge, no satisfacen completamente la creciente demanda energética. Por ello, el gas natural sigue siendo clave en la transición energética del país. El Gobierno está evaluando nuevas tecnologías que podrían permitir la explotación de estos recursos sin recurrir al fracking tradicional.
La administración de Sheinbaum está explorando un cambio de paradigma energético que podría redefinir la producción de gas natural en México, buscando reducir la dependencia de Estados Unidos y aprovechar los recursos nacionales de manera más sostenible. Mientras tanto, el análisis de estas nuevas tecnologías continúa, con la esperanza de encontrar una solución que equilibre las necesidades energéticas del país con la protección del medio ambiente.