Miles de mujeres marchan en La Laguna exigiendo justicia y seguridad

En conmemoración del Día Internacional de la Mujer, miles de mujeres en la región de La Laguna se unieron a la marcha del 8M para exigir justicia, seguridad y el fin de la violencia de género. La movilización inició en Lerdo, Durango, y recorrió el bulevar Miguel Alemán hasta Torreón, acompañada por cuerpos de seguridad que garantizaron el orden.

Las manifestantes, portando pañuelos morados y verdes, avanzaron con pancartas y consignas que resonaban por las calles, exigiendo un alto a la violencia contra las mujeres. Algunas participantes realizaron pintas en el trayecto, una acción común en estas manifestaciones para visibilizar sus demandas.

En el recorrido, se instaló un “tendedero de denuncias”, una herramienta utilizada para dar voz a aquellas que han sufrido violencia y que buscan justicia. Las hojas con nombres y señalamientos personales colgadas en el tendedero representaron una forma de protesta creativa e impactante.

Un movimiento nacional

En Jojutla, Morelos, un contingente de alrededor de 600 mujeres marchó por las principales calles, gritando consignas como “Señor, señora, no sea indiferente, se mata a las mujeres en la cara de la gente” y “Vivas se las llevaron, vivas las queremos”. Al llegar al zócalo, instalaron un “tendedero” donde denunciaron a padres que abandonaron a sus hijos.

En Oaxaca, miles de mujeres marcharon exigiendo justicia por las 305 mujeres asesinadas durante la administración actual, en un contexto de creciente violencia de género. Las protestas se concentraron en la capital oaxaqueña, donde colectivos feministas y activistas derribaron las vallas del Palacio de Gobierno para hacer sentir sus demandas.

Unidad y resistencia

En Monterrey, a pesar de la lluvia, 17 mil mujeres se unieron a la marcha, mostrando una profunda unidad y resistencia. Las consignas como “¡Fuimos todas!” y “¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir!” reflejaron la determinación y la rabia contenida de las participantes. La marcha, que comenzó antes de lo previsto debido a denuncias de agresiones por parte de las autoridades, se convirtió en un eco poderoso de las demandas de las mujeres.

Estos eventos subrayan la importancia y la urgencia de atender las demandas de justicia y seguridad de las mujeres en todo el país, reflejando un movimiento que no se detendrá hasta que se logren cambios significativos.