Operativo contra El Mencho deja caos en autotransporte

El reciente operativo militar que resultó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), ha dejado una estela de violencia y caos que afecta severamente al sector del autotransporte en México. Augusto Ramos, el nuevo presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), informó que durante los disturbios murieron dos operadores de empresas asociadas, otros están desaparecidos y más de 200 camiones fueron dañados o incendiados.

El operativo, llevado a cabo el pasado 22 de febrero, provocó una respuesta violenta por parte de grupos criminales, quienes organizaron bloqueos y ataques en diversas carreteras, principalmente en los estados de Jalisco, Michoacán, Colima y Guanajuato. Según Ramos, ‘la cuantificación de lo sucedido todavía no la tenemos completa’, destacando que, al tratarse de actos de vandalismo, las aseguradoras no cubren los daños, lo que complica aún más la situación económica para el sector.

Por su parte, Luis Antonio Zaldívar Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat), informó que 37 autobuses también fueron vandalizados durante el operativo, poniendo en riesgo la seguridad de los pasajeros y obligando a suspender los servicios en las zonas afectadas.

El impacto económico es considerable y aún se está evaluando, ya que además de los daños a los vehículos, también se debe contabilizar la pérdida de las mercancías transportadas. Ramos hizo hincapié en que es crucial trabajar en conjunto con las autoridades para garantizar la seguridad en las rutas y proteger tanto a los operadores como a las mercancías.

Este evento subraya la vulnerabilidad de las infraestructuras de transporte frente a la violencia del crimen organizado, y plantea retos urgentes para el gobierno y las empresas del sector en términos de seguridad y recuperación económica. La coordinación con las fuerzas de seguridad será esencial para restablecer el funcionamiento normal de las actividades de transporte y evitar futuras pérdidas humanas y materiales.