Pemex y autoridades controlan derrame de crudo en Tabasco

Acciones inmediatas para contener el derrame

En respuesta al incendio ocurrido en las instalaciones de la refinería de Dos Bocas, Pemex ha implementado acciones de contención y recuperación de hidrocarburos en el Río Seco, a la altura de la ranchería Limón en Paraíso, Tabasco. Según la empresa, la situación está bajo control y no representa un riesgo para la población cercana.

Para evitar la dispersión del contaminante y recuperar el material presente en el río, se han instalado barreras de contención que han confinado el hidrocarburo, impidiendo su expansión hacia la laguna de Mecoacán. Además, se utilizan cordones oleofílicos para la recolección del material contaminante.

Operativo interinstitucional y respuesta de las autoridades

Un operativo interinstitucional permanece activo en Tabasco, con la participación de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Tabasco (Semades). Estas autoridades trabajan coordinadamente con Pemex para controlar el incidente y proteger los ecosistemas afectados.

Las labores incluyen recorridos de supervisión en el muelle y la playa de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima (ENSAR Dos Bocas), así como reuniones para definir estrategias inmediatas. Estos esfuerzos han resultado en la recolección de al menos 240 kilos de residuos impregnados con crudo.

Impacto ambiental y extensión del derrame

La organización ambientalista Red Corredor Arrecifal del Golfo de México ha señalado que el derrame de hidrocarburos afecta a 630 kilómetros de costa en Veracruz y Tabasco, incluyendo el Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México. Se han reportado un total de 51 sitios con presencia de chapopote, de los cuales 42 están en Veracruz y 9 en Tabasco.

Este incidente ha generado preocupación entre los residentes y organizaciones ambientales, quienes continúan monitoreando la situación para mitigar sus efectos sobre la flora y fauna locales.