Percepción de Inseguridad en México Baja a 61.5% en 2026
La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que, durante el primer trimestre de 2026, la percepción de inseguridad en México cayó a 61.5%. Esta cifra representa la más baja dentro de la administración de Claudia Sheinbaum y muestra una disminución de 2.3 puntos porcentuales respecto al cierre de 2025.
Aunque a nivel nacional se observa una ligera mejora en la percepción de seguridad, el panorama varía significativamente entre regiones. En la Ciudad de México, algunas alcaldías experimentaron un incremento en la percepción de inseguridad a pesar de la reducción en delitos de alto impacto. Los datos del INEGI subrayan la complejidad de la situación en áreas urbanas, reflejando una dualidad entre la disminución del crimen y el aumento de la sensación de inseguridad.
Jalisco y Sonora: Contrastes Regionales
En Jalisco, la situación es preocupante, pues municipios como Guadalajara y Zapopan registraron un aumento significativo en la percepción de inseguridad. Guadalajara alcanzó el 90.2% de percepción de inseguridad, mientras que Zapopan y Tonalá también mostraron incrementos notables, lo que contrasta con la tendencia nacional de disminución.
Por otro lado, en Sonora, se registró una mejora notable en la percepción de seguridad. Municipios como Hermosillo, Nogales y Cajeme vieron reducciones en sus cifras, gracias a las estrategias de seguridad impulsadas por el gobernador Alfonso Durazo Montaño. Hermosillo destacó con una reducción de 13.2 puntos porcentuales, situándose en 47.8% en marzo de 2026.
Confianza en las Instituciones
El informe del INEGI también destacó un aumento en la confianza hacia instituciones como la Marina y la Guardia Nacional. Estos datos reflejan un esfuerzo por parte de las autoridades para mejorar la seguridad y la percepción ciudadana.
En conclusión, aunque la percepción de inseguridad ha disminuido a nivel nacional, los retos persisten en diversas regiones, donde las estrategias de seguridad deberán adaptarse a las necesidades específicas de cada comunidad para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.