Preocupación en Celaya por asesinatos de futbolistas amateurs

Un tercer caso que conmociona a Celaya

El municipio de Celaya, Guanajuato, se encuentra conmocionado tras el reciente hallazgo sin vida de Adrián Granados Borunda, conocido como “Boru”, un futbolista amateur de la región. Su desaparición fue reportada el 31 de marzo, y días después, las autoridades confirmaron su fallecimiento. Este es el tercer caso de un futbolista amateur asesinado en la localidad en lo que va del año, sumándose a una serie de eventos violentos que han generado preocupación entre los ciudadanos.

Investigaciones sin vínculos claros

El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, ha asegurado que, hasta el momento, no hay evidencia que conecte estos asesinatos entre sí o con actividades delictivas organizadas, como extorsiones. “No, no, nosotros no lo hemos visto y la Fiscalía no nos ha dado la información”, comentó Ramírez al respecto. Aunque hace meses aparecieron cartulinas con amenazas en los campos deportivos de la ciudad, las investigaciones determinaron que estas no estaban relacionadas con el crimen organizado, sino con disputas personales.

Un ambiente de incertidumbre

La comunidad deportiva y los familiares de los afectados han expresado su preocupación por la seguridad de los deportistas en la región. A pesar de los esfuerzos de las autoridades por esclarecer los hechos, la falta de pistas concretas y la repetición de estos incidentes en un periodo tan corto han alimentado el clima de incertidumbre. Según las declaraciones del alcalde, las investigaciones continúan, aunque por ahora no hay indicios de que el deporte esté directamente relacionado con estos trágicos eventos.

Un llamado a la paz

Mientras las autoridades trabajan en resolver estos casos, la comunidad de Celaya ha unido sus voces en un llamado a la paz y al cese de la violencia. Los amigos y familiares de “Boru”, así como de los otros futbolistas asesinados, esperan que se haga justicia y que estos hechos no queden impunes. La solidaridad del municipio es evidente, y el deseo común es que situaciones como estas no vuelvan a repetirse.