Preocupación por 13 mexicanos muertos bajo custodia de ICE

Preocupación crece por muertes de mexicanos bajo custodia de ICE

El Gobierno de México expresó su profunda preocupación ante el fallecimiento de 13 mexicanos que han perdido la vida mientras estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. Este tema fue abordado en la conferencia ‘Mañanera del Pueblo’ del 25 de marzo de 2026, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum desde el Palacio Nacional.

Roberto Velasco Álvarez, subsecretario para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), manifestó que estas muertes son “inaceptables” y subrayó las condiciones deplorables en las que ocurrieron. Las edades de las víctimas oscilan entre los 19 y 69 años, y los casos se distribuyen en varios estados de EE. UU., incluyendo California, Georgia, Arizona, Texas, Florida, Misuri e Illinois.

Detenciones masivas y muertes trágicas

Desde el inicio de la actual administración estadounidense, se ha registrado un endurecimiento notable de las políticas migratorias, lo que ha resultado en la detención de 177,192 mexicanos, de los cuales 13,722 siguen en centros de detención. La SRE ha enviado 14 comunicaciones diplomáticas para expresar su rechazo a estas situaciones y exigir una investigación adecuada.

Causas de muerte

Según Velasco, las causas de muerte incluyen seis casos de complicaciones médicas, cuatro suicidios, dos muertes durante operativos y un fallecimiento por tiroteo. Estos incidentes destacan la necesidad urgente de revisar las condiciones de detención y el trato recibido por los migrantes.

Reacciones del gobierno mexicano

El titular de la SRE, Juan Ramón de la Fuente, enfatizó que el gobierno de México no cejará en sus esfuerzos por proteger a sus ciudadanos en el extranjero. Se están llevando a cabo gestiones diplomáticas para asegurar que los responsables de estas muertes rindan cuentas y se implementen medidas para prevenir futuras tragedias.

La situación ha provocado no solo indignación, sino también un llamado a la acción para mejorar la protección de los derechos humanos de los migrantes. El gobierno mexicano busca trabajar en conjunto con organizaciones internacionales para asegurar que se respeten los derechos de todos los detenidos, independientemente de su estatus migratorio.