Protesta de la CNTE interrumpe evento deportivo en el Zócalo
Este viernes, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) irrumpió en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, donde se preparaba una mega cancha de pasto sintético para la “Clase de Fútbol más grande del mundo” programada para el domingo 15 de marzo. La protesta, llevada a cabo por docentes de la Sección 9, busca denunciar irregularidades laborales y exigir mejoras salariales.
Con pancartas y consignas, los maestros retiraron las vallas metálicas del montaje deportivo en el Zócalo, donde el Gobierno de la Ciudad de México pretendía romper un Récord Guinness con la clase masiva de fútbol. “¡El maestro exige a diario democracia y más salario!” fue una de las consignas coreadas mientras los docentes ocupaban el centro de la plaza.
Los integrantes de la CNTE, principalmente de la Coordinación Regional Oriente de Iztapalapa, demandan ser escuchados por las autoridades educativas. Señalan irregularidades en los procesos administrativos, como cambios de adscripción y la asignación de plazas, donde acusan que se privilegia al sindicato institucional por encima del movimiento democrático. Además, denuncian el desplazamiento de maestros interinos para ser reemplazados por personal recomendado.
La protesta de la CNTE se produce en un contexto de creciente tensión, ya que la organización había anunciado un paro nacional de 72 horas del 18 al 20 de marzo como parte de sus acciones de presión. Desde mayo de 2025, la CNTE ha advertido sobre la posibilidad de boicotear actividades relacionadas con la Copa Mundial FIFA 2026 si no se abroga la Ley del ISSSTE de 2007.
Esta no es la única manifestación programada en la capital. En redes sociales circula una convocatoria para protestar el 28 de marzo contra la inauguración del Estadio Banorte en Tlalpan, debido a las afectaciones por la gentrificación que ha traído consigo la organización del Mundial de Fútbol 2026.
Las autoridades de la Ciudad de México, encabezadas por César Cravioto, están al tanto de estas manifestaciones y deberán gestionar las demandas para evitar que las protestas se conviertan en un obstáculo mayor para la administración local, especialmente con el foco internacional puesto en la sede mundialista.