Rescate milagroso: Francisco Zapata sale vivo tras 13 días en mina
El rescate de Francisco Zapata Nájera, un minero de 42 años originario de Santiago Papasquiaro, Durango, se ha convertido en una historia de resistencia y esperanza en Sinaloa. Después de pasar 13 días atrapado en la mina Santa Fe en El Rosario, Sinaloa, Zapata fue rescatado con vida el miércoles 8 de abril, en un operativo que mantuvo en vilo al país.
El accidente ocurrió el 25 de marzo en una mina de oro, donde 25 trabajadores estaban presentes. Mientras 21 lograron escapar, Zapata y otros tres compañeros quedaron atrapados. Las condiciones en el interior de la mina, más de 300 metros bajo tierra, se complicaron por la acumulación de agua y la inestabilidad estructural. A pesar de los desafíos, las labores de rescate continuaron sin descanso hasta que finalmente Francisco pudo ser sacado con vida.
Al salir de la mina, Francisco Zapata pronunció las palabras que resonaron en todo el país: “No perdí la fe”. Este testimonio, que refleja su fortaleza mental durante el encierro, ha sido destacado como símbolo de resistencia. Durante el rescate, un miembro del Ejército le dijo: “¿Tienes fe?, pues aquí estamos, venimos en tu ayuda”, un mensaje que subraya la esperanza y el apoyo recibido.
El rescate no fue solo un esfuerzo del Ejército Mexicano, sino también una colaboración entre diversas autoridades, incluyendo la Secretaría de la Defensa, la Marina, Protección Civil y el gobierno estatal. Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, celebró el exitoso rescate en sus redes sociales, destacando tanto el trabajo del Batallón de Atención a Emergencias como la resistencia de Zapata.
Sin embargo, la tragedia en la mina Santa Fe dejó también una profunda tristeza. Aunque Francisco y otro minero, José Alejandro Cástulo, fueron rescatados con vida, el cuerpo de un tercer trabajador fue recuperado sin vida, y las autoridades continúan las labores para localizar al cuarto y último minero atrapado.
Este incidente ha puesto en relieve los riesgos y desafíos que enfrentan los mineros en México, así como la importancia de reforzar las medidas de seguridad en estas operaciones. Las familias afectadas han recibido apoyo de las autoridades, y se espera que este trágico evento impulse nuevas políticas para proteger a los trabajadores del sector minero.