San Miguel de Allende celebra 200 años como ciudad con sesión solemne
San Miguel de Allende, Gto. — En un emotivo acto realizado en la explanada del Jardín Principal, la LXVI Legislatura del Congreso del Estado de Guanajuato conmemoró el bicentenario del nombramiento de San Miguel de Allende como ciudad. Este evento reunió a los titulares de los tres poderes del estado, incluyendo a la gobernadora de Guanajuato, Libia García, junto a la presidenta del Congreso del Estado, Martha Edith Moreno Valencia, y la magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Alma Delia Camacho Patlán.
La ceremonia se llevó a cabo frente a la icónica Parroquia de San Miguel Arcángel, a pocos metros del Jardín Principal, un lugar que simboliza la rica historia y cultura de esta ciudad, reconocida como Patrimonio de la Humanidad. La sesión solemne no solo reafirmó el estatus histórico de San Miguel de Allende, sino que también celebró su evolución y relevancia en la actualidad.
El alcalde Mauricio Trejo Pureco destacó la importancia de la ciudad en la historia de México, especialmente durante la lucha por la independencia, liderada por el ilustre hijo del municipio, Ignacio Allende. “San Miguel de Allende es un patrimonio que pertenece a todos los guanajuatenses”, afirmó, subrayando el legado histórico, social y cultural que la ciudad ha aportado a lo largo de los años.
En su discurso, la gobernadora Libia García enfatizó que la ciudad es uno de los símbolos más importantes de la identidad guanajuatense. Resaltó el papel crucial que han desempeñado las mujeres de San Miguel en el desarrollo de la localidad y en mantener viva su esencia. “La historia no se escribe solo con decretos, ni se construye únicamente con piedra y cantera. Está hecha de personas, de almas valientes, de manos trabajadoras y de voluntades siempre dispuestas a mejorar”, expresó.
El alcalde Trejo también hizo hincapié en el compromiso de San Miguel de Allende con su desarrollo a través de la conservación, en lugar de la modernización excesiva. “No podemos perder nuestra esencia”, aseguró, al tiempo que mencionó el impulso a nuevos horizontes económicos, como el turismo médico y la consolidación de la región como epicentro de la uva y el vino en México.
Conmemorando el decreto del 8 de marzo de 1826, que elevó a la entonces Villa de San Miguel el Grande a la categoría de ciudad con el nombre de San Miguel de Allende, la sesión solemne fue un reflejo de la unidad y orgullo de los guanajuatenses por su herencia y futuro común.