Shakira rompe récord en el Zócalo con concierto histórico

Ciudad de México — Shakira, la icónica cantante colombiana, hizo historia al congregar a más de 400 mil personas en un concierto gratuito en el Zócalo capitalino, marcando un récord de asistencia para un artista en este emblemático lugar. Con una mezcla de emoción y gratitud, la artista se despidió del público mexicano en lo que fue la última parada de su gira en el país.

“Hoy tengo una mezcla de emoción, nostalgia y agradecimiento. Hoy es nuestro último día aquí en México”, expresó Shakira al inicio del espectáculo, que abrió con su clásico Pies Descalzos, Sueños Blancos. El evento fue un encuentro memorable entre la cantante y sus seguidores, a quienes cariñosamente llama “la manada”.

El concierto incluyó la interpretación de ¿Dónde Estás Corazón?, un tema que, según Shakira, “debía” al público mexicano, recordando que este país ha sido testigo de su trayectoria artística desde sus inicios. La cantante comentó: “Más que un público han sido mis cómplices”, al recordar sus presentaciones pasadas en México, incluyendo su actuación en el mismo lugar en 2007.

Sin embargo, el evento no estuvo exento de incidentes. Durante el operativo de seguridad, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México detuvo a al menos 10 personas por diversos delitos, como el robo de celulares en las inmediaciones del concierto. Entre los detenidos se encontraba un menor de 17 años, quien fue interceptado tras una denuncia.

Por su parte, en redes sociales, el entusiasmo por el concierto se vio parcialmente opacado por la controversia en torno a Shakibecca, una conocida imitadora de Shakira. Algunos fanáticos expresaron su descontento, recordando incidentes pasados en los que la imitadora intentó opacar a la artista durante sus presentaciones.

El concierto en el Zócalo no solo representa un hito en la carrera de Shakira, sino que también resalta el impacto cultural y social de la música en México, donde eventos masivos como este son una oportunidad para el disfrute colectivo y, al mismo tiempo, un desafío logístico para las autoridades encargadas de garantizar la seguridad y el orden.