Sheinbaum advierte contra alzas injustificadas en alimentos y combustibles
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, lanzó una advertencia contundente a productores, distribuidores e intermediarios, señalando que “nadie se debe aprovechar” de la situación internacional actual para incrementar los precios de los alimentos y combustibles. En su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que el gobierno federal ha intervenido para mantener el precio de la gasolina magna por debajo de los 24 pesos el litro y el diésel en 28.28 pesos, a pesar de las presiones económicas globales.
La mandataria explicó que sin la intervención del gobierno, los precios de estos combustibles podrían superar los 30 y 32 pesos por litro, respectivamente. En este contexto, Sheinbaum enfatizó que “no hay razón” para que los precios de los productos básicos aumenten de manera desproporcionada.
Para sostener estos subsidios, el gobierno ha asignado un estímulo de 5 mil millones de pesos al IEPS, aunque la presidenta aseguró que este costo neto es de aproximadamente 2 mil 500 millones de pesos, gracias a compensaciones con ingresos de exportaciones y aportaciones de Pemex. Además, Sheinbaum anunció que se realizarán recortes en el gasto público para no afectar los programas sociales prioritarios.
En cuanto al sector alimenticio, Sheinbaum descartó la necesidad de aumentar el precio de la tortilla, a pesar de las advertencias de la industria sobre un posible encarecimiento debido a los costos operativos. Argumentó que los precios actuales del maíz se encuentran en niveles históricamente bajos, lo que no justifica un incremento.
Para abordar estas preocupaciones, Sheinbaum planea reunirse esta semana con gasolineros y distribuidores de productos básicos. Estas reuniones forman parte de la estrategia del gobierno denominada Paquete Contra la Inflación, que busca estabilizar los precios de productos esenciales.
La mandataria dejó claro que su administración está comprometida a contener la inflación y garantizar el bienestar económico de las familias mexicanas, mientras se mantiene un cuidadoso equilibrio en las finanzas públicas para asegurar el desarrollo económico del país hacia el cierre de 2026.