Sheinbaum busca frenar alza de precios en combustibles y alimentos

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha lanzado un llamado enérgico a productores, distribuidores e intermediarios para evitar el aumento injustificado de precios en alimentos y combustibles, aprovechando la situación internacional que ha elevado el costo del petróleo. En su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que el gobierno federal está interviniendo activamente para mantener los precios de la gasolina magna por debajo de los 24 pesos el litro y el diésel en 28 pesos con 28 centavos, afirmando que sin estas medidas, los precios superarían los 30 pesos por litro.

Sheinbaum subrayó que “no hay razón para que esto sea así” y anunció encuentros con gasolineros y productores a fin de negociar precios justos. Este esfuerzo busca mitigar el impacto del incremento del barril de petróleo, que actualmente oscila entre 102 y 103 dólares debido a conflictos en el Medio Oriente, específicamente en el estrecho de Ormuz.

En este contexto, Iván Escalante, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), informó sobre el relanzamiento de una campaña de vigilancia para identificar y exhibir a las estaciones de servicio que exceden los precios regulados. La Profeco iniciará recorridos en la mayoría de los estados del país, colocando lonas que advierten a los consumidores sobre los precios excesivos.

El lunes pasado, representantes del sector gasolinero se reunieron con Sheinbaum en Palacio Nacional para discutir la situación. La presidenta reiteró la importancia de mantener los precios bajo control, especialmente el del diésel, cuyo costo impacta directamente en la cadena de precios de productos básicos.

Además de los gasolineros, al encuentro asistieron representantes de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) y productores agrícolas como los del jitomate, quienes también revisarán el impacto de los precios del combustible en sus productos.

Sheinbaum reafirmó su compromiso con la ciudadanía, asegurando que su gobierno seguirá trabajando para evitar que la inflación en el sector energético se traduzca en un aumento de precios en la canasta básica, protegiendo así el poder adquisitivo de las familias mexicanas.