Sheinbaum impulsa tecnologías sostenibles para extracción de gas
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha anunciado un plan para avanzar hacia la soberanía energética a través de la evaluación de diversas técnicas de extracción de gas natural en yacimientos no convencionales. El objetivo es reducir la dependencia del gas importado, que actualmente representa el 75% del consumo nacional, y explorar tecnologías con menor impacto ambiental.
Un cambio hacia la soberanía energética
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum destacó la necesidad de que México se oriente hacia la autosuficiencia energética. Para ello, ha conformado un comité científico que evaluará tecnologías alternativas de extracción de gas, incluyendo fracking no tradicional. Este enfoque busca aumentar la producción nacional de gas en un 38%, según datos recientes.
La presidenta enfatizó que cualquier decisión sobre la implementación de estas técnicas dependerá de un análisis riguroso por parte de expertos en geología, agua y medio ambiente. El propósito es garantizar que las nuevas prácticas no repitan los errores del fracking convencional, conocido por sus efectos negativos en el medio ambiente.
Compromiso con el medio ambiente
Sheinbaum aclaró que su gobierno no recurrirá al fracking tradicional, debido al uso de químicos y la contaminación del agua que esta técnica implica. En cambio, se están explorando métodos menos agresivos que puedan ofrecer una solución sostenible para la extracción de gas. Este enfoque se alinea con su compromiso de proteger los recursos naturales del país.
Pemex, la empresa estatal de petróleo, actualmente carece de la capacidad tecnológica para llevar a cabo estos proyectos por sí sola, por lo que el gobierno está considerando la participación privada mediante contratos mixtos. Esta colaboración permitiría avanzar en el desarrollo de tecnologías más sostenibles.
La tecnología como aliado
Sheinbaum ha señalado que los avances tecnológicos han permitido el desarrollo de métodos de extracción menos dañinos para el medio ambiente, lo que ha motivado este cambio de postura. Aunque en el pasado se había opuesto al uso del fracking debido a sus implicaciones ambientales, ahora considera que las nuevas tecnologías ofrecen una oportunidad para fortalecer la soberanía energética de México sin comprometer el medio ambiente.
El anuncio de la presidenta ha generado un debate en el ámbito político y social, ya que algunos sectores siguen preocupados por los posibles riesgos ambientales. Sin embargo, el gobierno asegura que la prioridad es encontrar soluciones que equilibren las necesidades energéticas del país con la protección del entorno.
Este paso hacia la soberanía energética es visto como un movimiento estratégico para reducir la dependencia de las importaciones de gas, principalmente de Estados Unidos, y asegurar el control sobre los recursos naturales nacionales. Con esta iniciativa, Sheinbaum busca posicionar a México como un país que avanza hacia un futuro más sostenible y autosuficiente.