Transportistas y campesinos de Tlaxcala denuncian represión policial
Tlaxcala, México. En el contexto de una protesta nacional que busca soluciones a la inseguridad en las carreteras del país, transportistas y campesinos han denunciado represión por parte de las autoridades del estado de Tlaxcala. Según los manifestantes, las fuerzas policiales emplearon la fuerza, incluyendo armas de fuego, durante el desalojo de un bloqueo en la autopista Arco Norte.
La manifestación, convocada por la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM), comenzó el pasado 6 de abril. Los participantes, entre ellos Emilio Taboada y su padre José Emilio Taboada, originarios de Nanacamilpa, declararon en rueda de prensa que fueron víctimas de detenciones arbitrarias y violencia por parte de la policía estatal. Emilio Taboada explicó que, durante más de hora y media, fueron retenidos y se les informó que la represión era por órdenes de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros.
La ANTAC ha emitido un comunicado en el que condena la agresión sufrida por sus integrantes. Según la organización, el uso de la fuerza pública para silenciar las demandas de seguridad y condiciones dignas de trabajo es una violación a los derechos humanos fundamentales. La asociación también denunció la desaparición de varios compañeros, calificando este hecho como una grave transgresión a las garantías individuales.
Por su parte, el gobierno de Tlaxcala no ha emitido un comunicado oficial en respuesta a estas acusaciones, lo que ha generado preocupación entre los manifestantes que exigen la aparición de los desaparecidos y el cese de la represión. La ANTAC ha decidido suspender temporalmente los bloqueos, pero advierte que continuará su lucha por mejores condiciones de seguridad en las carreteras mexicanas.
En otros estados como Veracruz y Chihuahua, también se han registrado actos de represión contra manifestantes, lo que ha llevado a un cuestionamiento generalizado sobre la efectividad y la respuesta del gobierno frente a las demandas de estos sectores.
Los transportistas insisten en que no buscan privilegios, sino garantías básicas para poder trabajar sin miedo. “No salimos a pedir privilegios. Salimos a exigir lo más básico: poder trabajar sin miedo a no volver a casa”, destacó un representante de la ANTAC en su comunicación oficial.
La situación en Tlaxcala y otros estados es una muestra de la creciente tensión entre los sectores productivos y las autoridades, en un contexto donde la inseguridad y la falta de condiciones laborales adecuadas siguen siendo temas críticos para los trabajadores del campo y del transporte en México.