Trasladan a familia de Iván Archivaldo a penal de máxima seguridad

Operativo federal traslada a familiares de ‘El Chapito’ al Altiplano

En un esfuerzo por reforzar el control en las cárceles mexicanas, las autoridades federales trasladaron a Mario Lindoro Elenes, alias “Niño”, y a su hijo Mario Alfredo Lindoro Navidad, conocido como “El 7”, al Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como El Altiplano, en el Estado de México. Estos individuos son el suegro y cuñado de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, alias ‘El Chapito’, uno de los líderes de la facción criminal del Cártel de Sinaloa.

El movimiento fue parte de un operativo de seguridad que involucró a 16 internos vinculados con el crimen organizado, previamente recluidos en el Centro Federal de Reinserción Social número 2, Puente Grande, en Jalisco. Este centro ha sido conocido por albergar a criminales de alto perfil, y el traslado se consideró necesario debido al riesgo que representaban estas figuras en el sistema penitenciario.

El traslado de los reclusos se realizó bajo estrictas medidas de seguridad, incluyendo convoyes escoltados y vigilancia aérea, para minimizar cualquier posibilidad de fuga o incidente durante el proceso. Este operativo fue coordinado entre fuerzas federales y estatales, mostrando un esfuerzo conjunto para mejorar el control y la seguridad en las prisiones del país.

Además de los familiares de ‘El Chapito’, el traslado incluyó a miembros de otras organizaciones criminales destacadas, como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la organización de los Beltrán Leyva. De los 16 internos trasladados, 12 fueron enviados al Altiplano, un penal de máxima seguridad conocido por su infraestructura diseñada para contener a los prisioneros más peligrosos.

La decisión de mover a estas figuras del crimen organizado refleja la continua preocupación de las autoridades mexicanas por el potencial de influencia y poder que estas personas pueden ejercer incluso desde dentro de las cárceles. Al trasladarlos a instalaciones de máxima seguridad, se busca reducir el riesgo de que continúen operando sus actividades delictivas desde el interior del sistema penitenciario.

Este operativo marca un paso importante en la estrategia del gobierno para combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad dentro de las prisiones del país. La comunidad internacional ha estado observando de cerca estos movimientos, ya que el control del sistema penitenciario es crucial para la estabilidad y seguridad nacional.