Trump insiste en una “toma de control amistosa” de Cuba
En una rueda de prensa llevada a cabo en Miami, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reafirmó su intención de considerar una ‘toma de control amistosa’ sobre Cuba, en medio de la profunda crisis energética que enfrenta la isla debido al bloqueo de crudo impuesto por Washington. Según Trump, el secretario de Estado, Marco Rubio, está actualmente en negociaciones con representantes del gobierno cubano, aunque esta afirmación ha sido desmentida repetidamente por La Habana.
“Puede que sea una toma de control amistosa. O puede que no lo sea. Y no importaría, porque están realmente acabados. Están en ruinas. No tienen energía, no tienen dinero”, declaró el mandatario republicano, subrayando la difícil situación económica y humanitaria que atraviesa Cuba. Trump argumentó que el régimen cubano ha dependido históricamente del apoyo de Venezuela, pero con el deterioro de la situación en el país sudamericano, esa fuente de sustento se ha perdido.
El presidente también mencionó que el régimen de los Castro ha sido brutal y que sin el respaldo de Venezuela, Cuba no podría sobrevivir. “Van a hacer un trato o nosotros lo arreglaremos con igual facilidad”, afirmó Trump, sugiriendo que Estados Unidos está dispuesto a intervenir más directamente si es necesario.
La situación en Cuba ha sido complicada por la falta de recursos energéticos, exacerbada por las políticas de sanciones impuestas por Estados Unidos. Estos problemas han generado tensiones internas y han llevado a manifestaciones aisladas en la isla.
El contexto político en Florida, hogar de una numerosa comunidad cubana exiliada, añade un matiz particular a las declaraciones de Trump. Durante su visita a Miami, Trump sostuvo una cena con la alcaldesa de Doral, Christi Fraga, y otros miembros de su equipo, donde también se mencionó a la líder opositora venezolana María Corina Machado, una figura influyente entre el electorado venezolano del sur de Florida. En un gesto de apoyo, Trump la llamó durante la cena, resaltando la conexión entre las políticas hacia Cuba y Venezuela.
Las declaraciones de Trump han generado reacciones mixtas, tanto en Estados Unidos como en Cuba. Mientras algunos ven la ‘toma de control amistosa’ como una solución a la crisis cubana, otros critican la intervención estadounidense en los asuntos internos de la isla. Las negociaciones, si es que realmente están ocurriendo, podrían marcar un cambio significativo en las relaciones entre ambos países.