México y Pfizer impulsan producción de vacunas en 2027

El Gobierno de México y la farmacéutica Pfizer han anunciado un significativo acuerdo que busca fortalecer la producción de vacunas dentro del país. Este convenio, formalizado tras más de un año de conversaciones técnicas y evaluaciones regulatorias, permitirá la producción local de vacunas de ARN mensajero, comenzando a partir de la temporada invernal 2027-2028.

La producción se llevará a cabo en la planta de Pfizer ubicada en Toluca, Estado de México. La transferencia tecnológica está programada para iniciar en 2026, como parte de la estrategia “Plan México”, que tiene como objetivo consolidar la infraestructura farmacéutica nacional y aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro.

El Memorándum de Entendimiento fue firmado por el secretario de Salud, David Kershenobich; el director general de BIRMEX, Carlos Alberto Ulloa Pérez; y el presidente de Pfizer México, Juan Luis Morell Villarias. Este acuerdo se enfoca en la cooperación técnica para la transferencia, acceso y producción de tecnologías de ARN mensajero.

Fortalecimiento de capacidades locales

La colaboración entre el sector público y la industria farmacéutica busca no solo asegurar el suministro local de vacunas, sino también impulsar la innovación biomédica en México. Según Kershenobich, “la pandemia nos enseñó que contar con capacidades propias es fundamental para proteger la salud de la población”. Esta iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio para alcanzar una mayor soberanía sanitaria en el país.

Además, Pfizer México ha incrementado su inversión en investigación clínica, consolidándose como un referente en la región. También ha registrado un aumento del 15% en educación médica, promoviendo la actualización continua de los profesionales de la salud.

Impacto económico y social

El acuerdo no solo tiene implicaciones en el ámbito de la salud, sino también en el económico y social. Al fomentar la producción local de vacunas, se espera generar empleos y desarrollar capacidades tecnológicas avanzadas en México, lo que contribuirá al crecimiento económico del país.

Este paso estratégico refuerza la posición de México como un actor clave en la industria farmacéutica regional y subraya el compromiso del gobierno y de Pfizer para mejorar la salud pública a través de la innovación y la colaboración.