Investigadores del INAH denuncian daño al patrimonio por Tren Maya

El pasado martes, el Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) organizó un encuentro para exponer la destrucción y despojo de monumentos arqueológicos debido a proyectos como el Tren Maya y el Parque Báalam Tun. Los investigadores manifestaron su preocupación por los daños al patrimonio arqueológico y anunciaron acciones legales contra funcionarios involucrados.

Durante la reunión, miembros de la Comisión de Protección y Legislación del Patrimonio Arqueológico, Histórico y Paleontológico compartieron imágenes inéditas y testimonios sobre la devastación causada en el Tramo 7 del Tren Maya. Utilizando maquinaria pesada, se ha destruido una amplia extensión de ruinas mayas, que luego fueron reubicadas, según los expertos, de manera indebida en los Parques de la Memoria como Báalam Tun en Chetumal, Quintana Roo, y K’awil en Xpuhil, Campeche.

El Dr. Jesús E. Sánchez, investigador del INAH, acusó a la institución de presentar estos proyectos como grandes obras de salvamento arqueológico, calificándolos de “arqueodisney”. En el debate académico se anunció la preparación de amparos, denuncias y demandas legales, que serán discutidas en la asamblea general del sindicato el próximo 19 de marzo, donde se definirán los pasos a seguir contra exdirectivos del INAH, incluyendo a Diego Prieto y Margarito Molina Rendón.

Los arqueólogos argumentan que la destrucción y reubicación de estos vestigios constituyen un “crimen de lesa arqueología”. En la mesa académica, Gómez Chávez, un arqueólogo reconocido, mostró imágenes y videos de los daños, señalando que estas acciones fueron avaladas por el INAH. La comunidad académica exige detener la construcción de nuevas estructuras en los Parques de la Memoria y busca responsabilizar a quienes permitieron estas acciones.

Este caso subraya la tensión entre el desarrollo de infraestructuras y la conservación del patrimonio histórico en México. Los investigadores del INAH esperan que las acciones legales sirvan para proteger los monumentos arqueológicos y garantizar que no se repitan estos daños en el futuro.