Caída de lona en Periférico Sur evidencia riesgos de publicidad ilegal
La tarde del pasado martes 17 de marzo, una lona publicitaria de gran formato cayó sobre los carriles del segundo piso del Periférico Sur en la Ciudad de México, generando caos vial y poniendo en riesgo a decenas de conductores. El incidente ocurrió alrededor de las 16:00 horas, cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) acudieron al lugar para asegurar la zona y retirar la lona que impedía el paso vehicular.
El evento, ocurrido a la altura de la colonia Fuentes del Pedregal, en la alcaldía Tlalpan, fue atribuido a las fuertes lluvias y vientos que azotaron la ciudad ese día. La SSC informó que fue necesario realizar cortes a la circulación en el Periférico Sur y la carretera Picacho-Ajusco para efectuar las maniobras necesarias para liberar la vialidad.
Un problema de seguridad pública
A pesar de que no se reportaron heridos ni daños materiales significativos, la caída de esta lona ha encendido las alarmas sobre la proliferación de anuncios publicitarios ilegales en la capital. Activistas han manifestado su preocupación, señalando que la presencia de estos anuncios representa un peligro latente para la población. Rescatando el Paisaje Urbano y otros grupos han calificado esta situación como una “invasión publicitaria”, que no solo afecta la estética de la ciudad, sino también la seguridad de sus habitantes.
La lona, que medía aproximadamente 30 metros de longitud, cayó desde un edificio a causa de los vientos, obstruyendo tanto los carriles centrales del segundo piso como la lateral del Periférico en dirección a Insurgentes Sur. Policías de la SSC se encargaron de descender la lona, enrollarla y colocarla en el camellón central, mientras solicitaban apoyo para su retiro total.
Un llamado a la regulación
Este incidente ha reavivado el debate sobre la necesidad de regular y controlar la instalación de anuncios espectaculares en la Ciudad de México. Los activistas piden a las autoridades que tomen medidas más estrictas para evitar que estos anuncios ilegales continúen proliferando y pongan en riesgo la seguridad de la ciudadanía.
El gobierno local se enfrenta ahora al desafío de equilibrar la promoción económica con la seguridad pública, garantizando que las empresas que deseen instalar anuncios cumplan con las normativas vigentes y no comprometan la integridad de la infraestructura urbana.