Cruz Azul despide a Larcamón tras racha negativa; Joel Huiqui toma el mando
La directiva del Cruz Azul tomó una decisión determinante al cesar a Nicolás Larcamón como director técnico del equipo, después de una serie de resultados adversos que culminaron en nueve partidos consecutivos sin conocer la victoria, tanto en la Liga MX como en la Concacaf Champions Cup. El empate reciente ante Querétaro y la eliminación en cuartos de final frente al LAFC en la Concachampions fueron los acontecimientos que encendieron las alarmas en La Noria, precipitando esta decisión.
La salida de Larcamón se produce en un momento crucial, justo antes del inicio de la Liguilla del Clausura 2026. La directiva, liderada por Víctor Velázquez e Iván Alonso, se reunió para evaluar la situación y decidió terminar el contrato con el estratega argentino, quien tenía vínculo con el club hasta junio de 2027. Ahora, ambas partes deberán negociar la rescisión del contrato.
A pesar de reconocer el profesionalismo del cuerpo técnico saliente, la directiva destacó que la inercia negativa en resultados y rendimiento generó inconformidad en la afición, lo que obligó a buscar un cambio en el liderazgo del equipo. En su lugar, Joel Huiqui asumirá el cargo de director técnico interino, acompañado por Sergio Pinto, Marco Calvillo y Fernando Ramos, quienes buscarán recomponer el rumbo del equipo.
La etapa de Larcamón había comenzado con expectativas altas, especialmente tras la salida de Vicente Sánchez, quien había dejado una buena impresión en la afición y logró la conquista de la Concachampions. Sin embargo, los resultados no acompañaron y el proyecto terminó por desmoronarse, dejando al equipo en una posición comprometida de cara a la fase final del torneo.
Iván Alonso, quien continuará en sus funciones como responsable deportivo, se enfocará en la planificación y los próximos refuerzos, con la esperanza de revitalizar al equipo y asegurar su competitividad en la Liguilla. La misión de Huiqui y su equipo técnico será establecer una estrategia sólida que permita a Cruz Azul mejorar su desempeño y recuperar la confianza de su afición.
La situación actual del Cruz Azul refleja una constante en el fútbol mexicano, donde la presión por resultados inmediatos a menudo lleva a cambios drásticos en los cuerpos técnicos. La afición cementera espera que esta decisión traiga consigo una nueva etapa de éxito y estabilidad para el club.