INAH refuerza seguridad en Teotihuacán tras tiroteo
Teotihuacán sin daños tras ataque armado, INAH refuerza seguridad
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha descartado daños en la Pirámide de la Luna luego del ataque armado ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, Estado de México. Este incidente, que generó alarma entre turistas y autoridades, ha reavivado el debate sobre la seguridad en estos importantes sitios patrimoniales.
El ataque, registrado el lunes 20 de abril, dejó un saldo de al menos dos muertos y trece heridos, entre ellos varios turistas extranjeros. Según las autoridades, el agresor fue identificado como Julio César Jasso, un residente de Ciudad de México, quien al parecer se quitó la vida tras el tiroteo. Entre las víctimas, se encuentra una turista canadiense, lo que subraya la dimensión internacional del impacto del evento.
El director general del INAH ha anunciado que, como medida inmediata, se reforzarán las medidas de seguridad en las zonas arqueológicas más visitadas del país, incluyendo Teotihuacán, Chichén Itzá, Monte Albán, Palenque y Tulum. El objetivo es garantizar la protección del patrimonio cultural y la seguridad de los visitantes a través de una mayor coordinación con autoridades federales, estatales y municipales.
En la reapertura de la zona, la Secretaría de Cultura reportó la asistencia de 1,500 visitantes, lo que representa un 75% de la afluencia habitual. Sin embargo, la Pirámide de la Luna permaneció cerrada como medida precautoria. La entrada fue gratuita y se implementaron filtros de revisión en los accesos para reforzar la seguridad.
El Sindicato Nacional de Restauradores (SINAR) ha señalado que incidentes de este tipo no son aislados y son consecuencia de la desatención presupuestal al sector. Esta opinión resalta la necesidad de destinar más recursos para la protección y mantenimiento de estos sitios históricos.
El incidente en Teotihuacán ha puesto en evidencia la urgencia de revisar y mejorar las estrategias de seguridad en los sitios arqueológicos de México, esenciales no solo para preservar el patrimonio cultural, sino también para proteger a quienes los visitan y trabajan en ellos.