EEUU autoriza compra limitada de petróleo ruso en buques

Ante el aumento significativo de los precios del petróleo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha autorizado temporalmente la compra de petróleo ruso que ya se encuentre cargado en buques. Esta medida busca aumentar el suministro global y mitigar el impacto de la interrupción del tráfico en el Estrecho de Ormuz, que ha afectado gravemente el mercado energético mundial.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció en redes sociales que la licencia permitirá a los países adquirir petróleo ruso actualmente varado en el mar, aunque esta autorización es de corto plazo y con alcance limitado. La medida no aportará beneficios financieros significativos a Rusia, que enfrenta sanciones internacionales debido a la guerra en Ucrania.

La situación se agrava con el cierre del Estrecho de Ormuz, lo que podría causar una reducción en la oferta mundial de petróleo de hasta 8 millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de Energía (EIA). Esta crisis ha llevado al Brent, referencia en los mercados europeos, a rozar nuevamente los 100 dólares por barril. La EIA también ha ajustado a la baja sus previsiones de demanda mundial, reflejando la incertidumbre actual.

El impacto del conflicto en Medio Oriente es significativo, con cancelaciones de vuelos y interrupciones en el suministro de gas licuado, lo que a su vez afecta la producción industrial en diversas regiones del mundo. En este contexto, la decisión de Estados Unidos de permitir la compra de petróleo ruso busca aliviar la presión sobre el mercado, aunque las tensiones geopolíticas continúan elevadas.

Además, Estados Unidos planea que su Marina proporcione escolta a los buques comerciales que crucen el Estrecho de Ormuz, una medida que subraya la gravedad de la situación. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, ofrecerán una conferencia de prensa para abordar la situación.

A pesar de estos esfuerzos, la incertidumbre persiste y los precios del petróleo siguen volátiles. Los analistas observan de cerca la evolución del conflicto en la región, conscientes de que cualquier escalada podría tener repercusiones profundas en los mercados energéticos globales.