El PT detiene la revocación de mandato en el Plan B electoral

En una sesión maratónica, el Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular el Plan B de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Con 87 votos a favor y 41 en contra, la propuesta avanzó, aunque no sin controversias. Uno de los puntos más debatidos fue la eliminación de la modificación al Artículo 35 de la Constitución, relacionada con la revocación de mandato. Este cambio fue detenido gracias a una reserva presentada por el Partido del Trabajo (PT), lo que generó tensiones en el Pleno.

El papel del PT en la discusión

El Partido del Trabajo jugó un papel crucial en la discusión del Plan B. A pesar de que el PT respaldó la reforma en lo general, no apoyó la modificación del artículo referente a la revocación de mandato. La senadora Lizeth Sánchez García fue quien presentó la reserva que eliminó este cambio, manteniendo la revocación de mandato en los términos actuales de la Constitución. Sánchez García argumentó que, aunque el PT apoya el proyecto de Sheinbaum y la participación ciudadana, las elecciones y la revocación de mandato deben ser manejadas con cautela.

Repercusiones políticas

La decisión del PT de no apoyar la modificación del Artículo 35 provocó que la mayoría calificada necesaria para aprobar esta parte del Plan B no se lograra. Esto dejó a la coalición de Morena, el Partido Verde y el PT en una posición complicada. Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados, reconoció que aunque lo ideal hubiese sido aprobar el plan tal como lo propuso Sheinbaum, lo aprobado es lo posible en el contexto actual.

El futuro del Plan B

Tras su aprobación en el Senado, el Plan B fue recibido por la Cámara de Diputados y turnado a las comisiones correspondientes para su análisis. Se espera que el proyecto de dictamen se distribuya en los próximos días y sea votado en las siguientes sesiones. El debate continúa, y los ojos están puestos en cómo se desarrollará la discusión en San Lázaro.

El Plan B incluye otras reformas significativas como la eliminación de privilegios, la confirmación de la austeridad republicana y el establecimiento de que nadie pueda ganar más que la presidenta. Sin embargo, la falta de consenso sobre la revocación de mandato evidencia las divisiones internas dentro de la coalición oficialista y pone de manifiesto la complejidad de llevar a cabo cambios constitucionales en el actual entorno político.