El PT se distancia del Plan B; crucial votación se avecina en el Senado
En un clima político tenso, las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado aprobaron el denominado Plan B de la reforma electoral con 24 votos a favor de Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), frente a 11 votos en contra de la oposición compuesta por el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. Notable fue la ausencia del Partido del Trabajo (PT), quien ha decidido apartarse de este impulso, generando expectativa sobre su postura en la votación del pleno.
La reforma, que ahora se dirige al pleno del Senado para su análisis y votación en una sesión vespertina programada para este miércoles, requiere el respaldo de dos tercios de los votos presentes para su aprobación. La discusión en comisiones se extendió por tres horas tras iniciar con media hora de retraso, y estuvo marcada por intensos debates. La oposición describió la iniciativa como centralista y violadora del pacto federal, argumentando que amplía los privilegios del Ejecutivo federal.
Aspectos clave de la reforma electoral
Uno de los puntos más controvertidos de la reforma es su disposición en materia de revocación de mandato, la cual permite promover el voto a favor de la Presidenta, aunque prohíbe el uso de recursos públicos para tal fin. Esta medida ha sido criticada por la oposición, que argumenta que podría desestabilizar el equilibrio político al emparejar la revocación de mandato con las elecciones intermedias.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido el Plan B, afirmando que busca reducir privilegios y bajar el costo de las elecciones. Sin embargo, sus detractores sostienen que el verdadero propósito es fortalecer a Morena y sentar las bases de un sistema de partido de Estado.
Reacciones y contexto político
La ausencia del PT en la votación de comisiones ha sido interpretada como un posible regateo de apoyo rumbo al pleno. La posición que adopte el PT podría ser decisiva para el futuro de la reforma, dada la necesidad de alcanzar una mayoría calificada. En un comentario reciente, la presidenta Sheinbaum insinuó que el PT podría enfrentar problemas con los electores si desafía al gobierno rechazando la iniciativa.
Por otro lado, la Cámara de Diputados también ha estado activa, aprobando una reforma al artículo 127 constitucional para eliminar las llamadas “pensiones doradas”. Esta medida, apoyada por Morena, PVEM y PT, busca que las jubilaciones de servidores públicos no excedan la mitad de la remuneración del titular del Ejecutivo Federal, estableciendo un límite aproximado de 70 mil pesos.
Ante este panorama, la atención está puesta en el Senado, donde la votación del Plan B será un termómetro del equilibrio político actual y podría tener implicaciones significativas para la configuración del poder en México.