Fracasa la reforma electoral de Sheinbaum en San Lázaro

La Cámara de Diputados de México desechó la propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, al no alcanzar la mayoría calificada necesaria para su aprobación. El dictamen recibió 259 votos a favor y 234 en contra, con una abstención, quedando lejos de los 81 apoyos adicionales que el oficialismo necesitaba para avanzar.

El Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliados de Morena, se sumaron a la oposición, marcando una severa derrota para la administración de Sheinbaum en uno de sus proyectos más ambiciosos. Según Reginaldo Sandoval, coordinador del PT, la propuesta podría conducir a la creación de un partido hegemónico, razón por la cual decidieron no apoyarla. Sin embargo, reafirmó su respaldo a la presidenta y al pueblo de México.

Carlos Puente, coordinador del PVEM, expresó preocupaciones similares y destacó la necesidad de establecer condiciones de igualdad auténticas si se implementara una reforma electoral. Aunque ambas fuerzas reafirmaron su alianza con Morena, sus votos en contra reflejan la complejidad del panorama político actual.

Las críticas a la iniciativa no se hicieron esperar en San Lázaro, donde fue calificada de autoritaria y regresiva por varios legisladores. Ante el fracaso, el líder morenista Ricardo Monreal anunció que el partido no se daría por vencido y buscaría un ‘plan B’ para implementar cambios legales que no requieran mayoría calificada, lo cual podrían hacer con su mayoría simple en la Cámara.

La dirigente estatal de Morena en San Luis Potosí, Rita Ozalia Rodríguez Velázquez, acusó a partidos de contradecir su supuesto apoyo al gobierno federal al votar en contra. Señaló que la votación reflejó intereses políticos internos, subrayando la necesidad de reformas para mejorar la representación legislativa.

El rechazo a la reforma electoral plantea interrogantes sobre el futuro de los planes de Morena y el gobierno de Sheinbaum, y resalta las divisiones existentes incluso entre sus propios aliados, lo que podría influir en las dinámicas políticas hacia las próximas elecciones.