Inauguran ciclovía en Tlalpan: avance en movilidad y controversia

La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, inauguró la ciclovía “La Gran Tenochtitlan” en la Calzada de Tlalpan. Con una extensión de 34 kilómetros, esta obra busca transformar la movilidad urbana, conectando el centro de la capital con el Estadio Ciudad de México. En el evento, que contó con la participación de ciclistas, skaters y corredores, Brugada destacó que esta ciclovía es un paso hacia la democratización de la ciudad y el derecho a la movilidad para todos.

Movilidad multimodal y derecho a la ciudad

Desde el Zócalo capitalino, acompañada por colectivos ciclistas y funcionarios, la mandataria subrayó que esta inauguración representa una transformación profunda del espacio público. “Hoy, la calzada de Tlalpan es de todas y de todos”, afirmó Brugada, enfatizando que esta era una forma de resistencia y un acto revolucionario para reclamar el derecho a la ciudad.

La ciclovía forma parte de un esfuerzo más amplio para promover modelos de movilidad alternativos al automóvil, en un contexto donde la ciudad se prepara para el Mundial de Fútbol FIFA 2026. A pesar de las adversidades durante los ocho meses de construcción, la ciclovía se ha completado, simbolizando un cambio en la mentalidad urbana hacia un uso más equitativo del espacio público.

Controversias y desafíos

No obstante, la inauguración no estuvo exenta de controversias. Durante el evento, se realizaron protestas por parte de colectivos que acusan a la obra de contribuir a una “limpieza social” en la zona. Trabajadoras sexuales y comerciantes locales expresaron que las obras las han desplazado, afectando su fuente de ingresos y dejándolas en situaciones vulnerables.

Lorena Cruz, representante del colectivo Trabajadoras Sexuales Unidas e Independientes (Trasuixxx), señaló que la ciclovía ha generado desplazamiento, dejándolas sin ingresos suficientes para subsistir. “Nos afecta totalmente porque nos vulnera, nos deja sin ingreso, nos está dejando en situación de calle”, manifestó.

Un paso hacia el futuro

A pesar de las críticas, la inauguración de la ciclovía fue vista por muchos como un avance hacia una ciudad más inclusiva y sostenible. En el evento, se rifaron más de 40 bicicletas entre los asistentes, incentivando el uso de la bicicleta como medio de transporte.

La nueva ciclovía “La Gran Tenochtitlan” se presenta como una oportunidad para repensar la movilidad en la Ciudad de México, promoviendo el uso de la bicicleta como una alternativa viable y sostenible. La obra es un testimonio del compromiso de la administración local con la movilidad multimodal y el derecho a la ciudad.