Percepción de inseguridad en México cae al nivel más bajo de la era Sheinbaum

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que la percepción de inseguridad en México ha alcanzado su nivel más bajo desde el inicio de la administración de Claudia Sheinbaum, situándose en 61.5% durante el primer trimestre de 2026. Este dato representa una mejora de 2.3 puntos porcentuales respecto al cierre de 2025, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU).

Confianza en instituciones de seguridad

Este incremento en la percepción de seguridad se ha visto acompañado por una mayor confianza en instituciones como la Marina y la Guardia Nacional, lo cual podría estar influyendo en la mejora de las estadísticas. Estas corporaciones han sido fundamentales en los operativos de seguridad que buscan reducir la criminalidad en diversas regiones del país.

Casos destacados: Tapachula y Mérida

Tapachula, que alguna vez lideró la lista de ciudades con mayor percepción de inseguridad en septiembre de 2024, ha mostrado una notable mejora. En marzo de 2026, la ciudad fronteriza se ubicó en el lugar 41 a nivel nacional, habiendo descendido desde el lugar 28 en diciembre de 2025, lo que destaca el avance en las condiciones de seguridad del municipio.

Por otro lado, Mérida continúa consolidándose como una de las ciudades más seguras del país. Durante el primer trimestre de 2026, solo el 33.7% de sus habitantes consideró que vivir en la ciudad era inseguro, una mejora respecto al 36.9% registrado a finales del año anterior. Este cambio positivo es parte de una tendencia que ha visto a Mérida acercarse al “top ten” de ciudades con mejor percepción de seguridad.

Perspectiva nacional

A nivel nacional, la reducción en la percepción de inseguridad es un indicador alentador para las políticas de seguridad implementadas en los últimos años. Sin embargo, el desafío sigue siendo significativo, ya que más de la mitad de la población adulta aún considera que vivir en su ciudad es inseguro. Las autoridades continúan trabajando en estrategias que refuercen la seguridad pública y mejoren la confianza ciudadana.

En conclusión, aunque la percepción de inseguridad ha disminuido, el camino hacia una sensación de seguridad plena para todos los mexicanos aún requiere de esfuerzos coordinados y sostenidos por parte de las autoridades y la sociedad en su conjunto.