Plan B de Sheinbaum: Un intento fallido de reforma electoral

El reciente intento de la presidenta Claudia Sheinbaum por reformar el sistema electoral mexicano a través del Plan B ha sido un proceso accidentado que refleja las tensiones internas y externas del gobierno actual. Tras el rechazo del Plan A por la Cámara de Diputados, el Plan B fue aprobado por el Senado el pasado 25 de marzo. Sin embargo, lo aprobado es más un conjunto de ajustes menores que una reforma de fondo.

Falta de consenso y fisuras internas

El proceso de reforma se ha visto marcado por la falta de negociación con diversos actores políticos, incluyendo la oposición, los partidos aliados de Morena, y representantes de la autoridad electoral y la sociedad civil. Uno de los componentes más ambiciosos del Plan B, la propuesta de adelantar la revocación de mandato a 2027, fue bloqueada por el Partido del Trabajo (PT), un aliado clave de la coalición gobernante, lo que dejó a la reforma sin su elemento central.

Esta es la segunda derrota consecutiva para Sheinbaum en el ámbito electoral, lo que evidencia fisuras dentro de su propia coalición que el gobierno no ha podido gestionar efectivamente. Según Sheinbaum, la revocación de mandato no fue aprobada porque los partidos temían perder votos si ella aparecía en la boleta, ya que podría influir en la distribución de votos entre los partidos.

Impacto limitado del Plan B

El Plan B, tal como fue aprobado, se limita a cambios en la integración de municipios, reducción de presupuestos para congresos locales y eliminación de algunas prestaciones a funcionarios electorales. Estos cambios no representan una transformación significativa del sistema político ni un fortalecimiento de la democracia, lo que ha sido un golpe a las expectativas de una reforma política de fondo durante el sexenio de Sheinbaum.

Además, la insurrección del PT y el naufragio de la iniciativa original subrayan las dificultades de Sheinbaum para consolidar una reforma electoral amplia que contemple cambios estructurales en el marco legal de las elecciones.

Reflexiones finales

La aprobación del Plan B, aunque no inofensiva, no cumple con las promesas de cambio estructural que se esperaban del gobierno de Sheinbaum. Este episodio marca un capítulo de desafíos políticos y revela la necesidad de una mayor capacidad de negociación y consenso dentro de la coalición gobernante para avanzar en reformas significativas.