Protestas ‘No Kings’ contra Trump en México y EE.UU.
El movimiento No Kings ha movilizado a cientos de miles de personas este 28 de marzo en una serie de protestas que se desarrollaron en las principales ciudades de Estados Unidos y alrededor del mundo, incluyendo Ciudad de México. Los manifestantes alzan su voz contra lo que consideran los excesos autoritarios del presidente Donald Trump, destacando preocupaciones sobre la libertad de expresión, los derechos civiles y la libertad de voto.
En Ciudad de México, decenas de personas se congregaron en el Ángel de la Independencia, un punto emblemático para las protestas en la capital mexicana, y marcharon hacia el Palacio de Bellas Artes. Entre banderas de México y Estados Unidos, los participantes corearon consignas como ‘Fuera racismo, fuera Trump’, mientras sostenían pancartas en inglés y español denunciando el fascismo y defendiendo a los migrantes, quienes dicen ser víctimas de agresiones por parte de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).
Simultáneamente, en St. Paul, Minnesota, la protesta central contó con la presencia de figuras destacadas como el senador Bernie Sanders, la diputada Ilhan Omar y el gobernador de Minnesota, Tim Walz. Walz aprovechó la ocasión para recordar a Renee Good y Alex Pretti, quienes perdieron la vida en operativos de fuerzas federales de inmigración, y subrayó la importancia de la reacción ciudadana ante la violencia institucional.
El movimiento No Kings, que debe su nombre a la alusión de que Estados Unidos no es una monarquía, ha organizado ya su tercera gran manifestación. Esta serie de protestas busca visibilizar el descontento creciente con las políticas de la administración Trump. En esta jornada, se llevaron a cabo alrededor de 3,300 marchas, no solo en Estados Unidos, sino también en otras ciudades del mundo.
Las protestas no se limitan a Estados Unidos. La participación internacional subraya la resonancia global de la oposición a las políticas de Trump, especialmente en lo relacionado con la inmigración y la escalada militar en el exterior. En ciudades como Nueva York, San Francisco, Seattle, Washington D.C. y Minneapolis, miles de ciudadanos se unieron para expresar su rechazo a las políticas divisivas del presidente.
La organización de estas movilizaciones ha sido posible gracias a la colaboración de múltiples organizaciones progresistas, civiles y sindicales, que buscan generar un cambio significativo y contrarrestar lo que consideran un ataque a los valores fundamentales de la democracia.
En conclusión, las marchas del movimiento No Kings han mostrado una vez más el poder de la movilización ciudadana en la lucha por los derechos y las libertades fundamentales, marcando un punto de inflexión en la resistencia política contra el actual gobierno de Estados Unidos.