Rafael Marín Mollinedo se convierte en delegado de Segob en Yucatán
Ciudad de México, 1 de abril de 2026 – Rafael Marín Mollinedo ha dejado oficialmente su cargo como titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) para asumir la posición de delegado de la Secretaría de Gobernación (Segob) en el estado de Yucatán. Esta decisión se produce en un momento clave, donde se están llevando a cabo investigaciones sobre irregularidades durante su gestión en Aduanas.
Un cambio estratégico en el gobierno federal
Fuentes federales confirmaron que la renuncia de Marín Mollinedo estaba planeada desde hace un mes, según información de Aristegui Noticias. Su carta de dimisión fue entregada a la Presidencia de la República, y se espera que un director interino asuma el liderazgo de la ANAM próximamente.
Marín Mollinedo, quien fue designado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en diciembre de 2022, se enfrentó a retos significativos durante su mandato en la ANAM, incluyendo un aumento en el llamado huachicol fiscal. Investigaciones periodísticas han señalado fallas en el control del ingreso de combustibles al país y posibles omisiones en la supervisión aduanera.
Perfil de Rafael Marín Mollinedo
Marín Mollinedo es un político cercano a López Obrador y ha ocupado diversos cargos en su administración. Antes de su gestión en Aduanas, fue director general del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) y titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales. Su experiencia en estos roles le permitió adquirir un perfil destacado dentro del gobierno federal.
A pesar de las controversias, Marín Mollinedo ha expresado abiertamente sus aspiraciones políticas, manifestando interés en buscar un cargo de elección popular en 2027, especialmente en Quintana Roo, donde ha tenido una presencia política significativa.
Reacciones y expectativas
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, no ha emitido comentarios sobre este reciente cambio, aunque previamente había elogiado la labor de Marín Mollinedo en su gestión. En cuanto al estado de Yucatán, se espera que su experiencia en la administración pública contribuya a fortalecer las políticas de gobernabilidad en la región.
El futuro de la ANAM tras la salida de Marín Mollinedo genera incertidumbre, ya que el nuevo liderazgo deberá abordar los desafíos pendientes, especialmente en el control aduanero y la lucha contra el huachicol fiscal.
En resumen, esta transición marca un nuevo capítulo en la carrera de Rafael Marín Mollinedo, quien ahora enfrentará los retos de la gobernabilidad en Yucatán, mientras el gobierno federal busca estabilizar la situación en la ANAM.