Senado de EE.UU. aprueba presupuesto sin fondos para ICE
Senado de Estados Unidos aprueba presupuesto del DHS excluyendo a ICE
El Senado de Estados Unidos aprobó un nuevo presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), pero dejó fuera de la financiación al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a partes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La votación se llevó a cabo en la madrugada del viernes 27 de marzo, tras seis semanas de intensas negociaciones entre republicanos y demócratas.
Esta decisión ha generado polémica debido a que tanto ICE como CBP son componentes esenciales de la política migratoria del expresidente Donald Trump, particularmente en lo que respecta a detenciones y control fronterizo. La exclusión de estos fondos fue resultado de la negativa del Partido Demócrata a continuar financiando a ICE sin implementar cambios en sus operaciones, las cuales han sido objeto de críticas por su dureza.
Impacto en seguridad y operaciones aeroportuarias
El cierre parcial del gobierno había afectado gravemente las operaciones de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), derivando en largas filas y demoras en los aeropuertos de todo el país. Sin embargo, tras la aprobación del presupuesto, se espera que los empleados de la TSA reciban sus salarios atrasados desde el lunes 30 de marzo, lo que podría normalizar el flujo de pasajeros en un plazo de hasta dos semanas.
En El Paso, aunque el impacto operativo de la crisis fue controlado, la situación económica de los trabajadores se hizo evidente. La comunidad mostró solidaridad, mientras continuaban las renuncias de personal debido a la falta de pago.
Reacciones y tensiones políticas
La aprobación del presupuesto sin incluir a ICE ha generado tensiones dentro del Partido Republicano. Los republicanos de la Cámara de Representantes, especialmente los conservadores, criticaron duramente el acuerdo, alegando que el mismo favorecía demasiado la postura demócrata al omitir fondos para las agencias migratorias clave. Esta controversia amenaza con prolongar el cierre del DHS, complicando aún más la situación de seguridad interna.
La Administración Trump, por su parte, ha insistido en la necesidad de financiar completamente a ICE y CBP para llevar a cabo su agenda migratoria. Sin embargo, la falta de consenso en el Congreso ha dificultado avanzar con un acuerdo que satisfaga a todos los sectores políticos.
Con las negociaciones aún en curso, el futuro del financiamiento para ICE y CBP sigue siendo incierto, y las repercusiones de esta decisión se observarán en los próximos días en las operaciones de seguridad y en la política migratoria de Estados Unidos.