Senadores de Morena, PT y PVEM acuerdan apoyar el ‘Plan B’ electoral

Los líderes de las bancadas del Senado de Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) se reunieron el pasado viernes en la Secretaría de Gobernación para acordar su apoyo al ‘Plan B’ de reforma electoral propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum. Este plan, presentado el jueves 12 de marzo, busca implementar medidas de austeridad para generar un ahorro de aproximadamente 4,000 millones de pesos.

La iniciativa de Sheinbaum se centra en reducir los privilegios de los congresos estatales, disminuir el número de regidores municipales y permitir que las consultas electorales aborden temas electorales. En un comunicado emitido el sábado, las bancadas que forman parte de la coalición de la Cuarta Transformación expresaron su ‘respaldo total’ a la propuesta, que se enviará al Congreso el próximo lunes para su discusión.

En el Senado, Morena cuenta con 67 legisladores, el PVEM con 14 y el PT con 6. Durante las negociaciones, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, señaló que aunque aún no se ha concretado un acuerdo definitivo, existe una actitud positiva por parte del PT y el PVEM para alcanzarlo.

Los senadores del PVEM, encabezados por Manuel Velasco, manifestaron su apoyo al plan B, asegurando que comparten la visión de la presidenta de utilizar los recursos públicos de manera racional y de aplicar estos ahorros a programas sociales en beneficio de la población.

Velasco destacó la importancia de reducir los presupuestos de los congresos locales en los 32 estados de la República, así como establecer límites máximos en los sueldos y prestaciones de los legisladores estatales. Además, coincidió en la necesidad de disminuir la cantidad de integrantes de los cabildos municipales.

El líder de Morena, Ricardo Monreal, afirmó que, aunque las negociaciones aún están en curso, percibe una actitud favorable por parte del PT y el PVEM para lograr un consenso que no solo fortalezca la reforma, sino también la alianza entre los tres partidos para futuros actos legislativos y políticos.

El respaldo al plan B refleja un esfuerzo por parte de los partidos de la coalición gobernante para avanzar en reformas que promuevan la austeridad y la eficiencia en el uso de recursos públicos, alineándose con los principios de la Cuarta Transformación impulsada por el gobierno actual.