Sheinbaum busca diálogo para regular taxis y aplicaciones en el AICM
Diálogo para Regularización en el AICM
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la necesidad de establecer un diálogo constructivo para resolver las tensiones entre los taxistas tradicionales y las plataformas de transporte como Uber y DiDi en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Sheinbaum destacó que el objetivo es garantizar condiciones justas para todos los servicios, asegurando que las empresas de aplicaciones y los concesionarios del aeropuerto operen bajo términos equitativos.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum explicó que los taxistas con permiso para operar en el aeropuerto pagan derechos específicos, lo que consideran una desventaja frente a las plataformas tecnológicas que no incurren en estos costos. “Los taxistas pagan derechos por estar ahí. Entonces dicen: ‘¿Por qué si nosotros pagamos derechos van a tener la misma condición los que llegan sin pagar derechos?’ Pues es un argumento válido”, señaló.
Propuesta de Espacio para Aplicaciones
Como solución provisional, Sheinbaum propuso habilitar un espacio más alejado dentro del AICM exclusivamente para los servicios de plataformas, lo que podría mitigar las quejas de los taxistas autorizados.
La situación ha generado controversia en el AICM, donde se han desplegado elementos de la Guardia Nacional para supervisar las operaciones de las aplicaciones de transporte. Según reportes, estos guardias han realizado amonestaciones verbales a conductores de Uber y DiDi, con la advertencia de remolcar sus vehículos si reinciden en recoger pasajeros en zonas no autorizadas.
Contexto y Desafíos
El conflicto resalta la necesidad de modernizar las regulaciones para las plataformas digitales en el ámbito aeroportuario. A medida que México se prepara para recibir eventos de gran envergadura como el Mundial 2026, se vuelve crucial establecer un sistema de movilidad eficiente y moderno. La falta de una solución clara ha generado caos para los pasajeros, quienes a menudo enfrentan precios elevados y desorganización al intentar acceder a servicios de transporte en el aeropuerto.
El debate legal continúa, ya que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha indicado que las plataformas requieren un permiso similar al de los taxistas para operar en aeropuertos. Sin embargo, Uber ha promovido un amparo argumentando que su modelo de negocio no debería estar sujeto a las mismas regulaciones federales que el transporte tradicional.
Conclusión
El diálogo y la cooperación entre las autoridades, los concesionarios del aeropuerto y las plataformas digitales son esenciales para alcanzar una solución que beneficie a los usuarios y promueva un sistema de transporte eficiente y justo. Con la proximidad de eventos internacionales, es imprescindible avanzar hacia políticas que reflejen las necesidades actuales de movilidad y tecnología.