Sheinbaum critica protestas del IPN en vísperas del Mundial 2026
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó este miércoles su desaprobación ante las amenazas de bloqueos por parte de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) durante el Mundial de 2026. Estas movilizaciones se suman a las manifestaciones previstas por otros sectores, como agricultores, transportistas y familias de personas desaparecidas, quienes también planean protestar en el marco del evento deportivo.
Sheinbaum, en respuesta a preguntas sobre las demandas del Politécnico Nacional, comentó: “Ya todos quieren impedir el Mundial, menos las mexicanas y los mexicanos”, destacando su postura sobre la importancia del evento para la nación. La comunidad estudiantil del IPN ha solicitado auditorías y sanciones para los directivos, así como la disolución de la Fundación Patronato Corazón Guinda y Blanco. Ante la falta de respuesta, los estudiantes han asegurado que continuarán con sus movilizaciones, incluyendo posibles bloqueos durante el Mundial.
Por otro lado, el Secretario de Educación, Mario Delgado, indicó que el diálogo con los estudiantes y maestros continúa, mientras espera el pliego petitorio de demandas. Delgado también enfrenta la tarea de decidir sobre la posible suspensión de clases durante el Mundial 2026, considerando el impacto en las ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Las opciones incluyen la implementación de clases en línea para aliviar la congestión vial y de transporte.
En paralelo, en el municipio de Ecatepec, la presidenta municipal Azucena Cisneros Coss lidera una iniciativa de “Tequios por la Tierra y Murales Mundialistas”, promovida por Sheinbaum, que busca transformar las comunidades a través de la recolección de basura, reforestación y la creación de murales. Esta campaña es parte del programa Mundial Social, diseñado para expandir el espíritu del Mundial a los 32 estados de México.
Con el Mundial de 2026 a la vuelta de la esquina, las tensiones entre las autoridades y diversos grupos sociales en México crecen, mientras se busca un equilibrio entre las demandas ciudadanas y la celebración de un evento deportivo de talla mundial.