Sheinbaum extiende invitación al rey Felipe VI para el Mundial 2026

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó recientemente que la invitación enviada al rey de España, Felipe VI, para asistir al Mundial de fútbol 2026 no es exclusiva, sino parte de una convocatoria general a todos los países con los que México mantiene relaciones diplomáticas. En su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum aclaró que Gabriela Cuevas, representante de México para el Mundial, extendió invitaciones a nivel global.

La invitación al monarca español ocurre en un contexto de reestablecimiento de las relaciones entre México y España, las cuales han sido marcadas por un diálogo abierto sobre el pasado colonial. Recientemente, Felipe VI reconoció que durante la Conquista de América se cometieron abusos, lo cual ha sido un tema sensible en las relaciones bilaterales.

Según la Casa Real española, la carta de invitación firmada por Sheinbaum fue enviada el 3 de febrero. En esta, la presidenta destacó el Mundial como una oportunidad para celebrar los lazos históricos y culturales que unen a ambos países, mencionando la lengua y la memoria colectiva compartida. La Casa del Rey recibió la invitación con agrado, subrayando la relación fraternal de amistad entre las dos naciones.

A pesar de las especulaciones sobre un trato especial hacia Felipe VI, Sheinbaum reiteró que la invitación forma parte de un esfuerzo más amplio para involucrar a la comunidad internacional en el evento. El Mundial de 2026, que se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio en México, Estados Unidos y Canadá, representa una plataforma para fortalecer la diplomacia deportiva y cultural.

La invitación también resalta las complejidades de la política exterior mexicana bajo el actual gobierno. Aunque no se trata de un gesto particular para reparar incidentes diplomáticos pasados, sí abre la puerta a un diálogo continuo sobre el reconocimiento histórico y el perdón, aspectos que siguen siendo parte del debate entre ambos países.

La invitación al rey Felipe VI, en el marco de la organización de un evento de tal magnitud, refleja el deseo de México de mantener y fortalecer sus relaciones internacionales, al tiempo que aborda temas históricos que aún resuenan en el presente.