Taxistas bloquean AICM: Exigen frenar apps de transporte
El bloqueo de taxistas en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) ha generado un caos en el acceso a las Terminales 1 y 2, afectando a miles de pasajeros. La protesta, que duró cerca de tres horas, fue organizada por taxistas permisionarios que exigen la prohibición de las aplicaciones de transporte como Uber en las áreas federales del aeropuerto.
Operativos de la Guardia Nacional
Tras las manifestaciones, las autoridades del aeropuerto, junto con representantes del Gobierno federal, han acordado implementar operativos de la Guardia Nacional para controlar el transporte irregular por aplicaciones. El objetivo es evitar que estos servicios operen en la zona federal del aeropuerto, una demanda central de los taxistas.
Impacto en los pasajeros
La protesta causó que muchos viajeros tuvieran que caminar largas distancias para llegar a sus vuelos. Las avenidas de acceso al AICM, incluyendo Circuito Interior y Fuerza Aérea Mexicana, estuvieron cerradas, lo que provocó retrasos e inconvenientes significativos.
Diálogo y resultados
Representantes de las empresas de transporte y las autoridades sostuvieron una mesa de diálogo para abordar la situación. Aunque se acordó reforzar la vigilancia, las tensiones entre taxistas y servicios de transporte por aplicación continúan. Los taxistas argumentan que la operación de estas aplicaciones en áreas federales vulnera sus derechos y afecta su actividad económica.
Un problema internacional
El conflicto entre taxis concesionados y servicios por aplicación no es exclusivo de México. En muchos aeropuertos internacionales, se han establecido zonas designadas para que los servicios por aplicación operen sin interferencias, permitiendo a los pasajeros elegir su medio de transporte.
Con el Mundial de Fútbol en puerta, la situación en el AICM es preocupante para muchos viajeros que temen enfrentarse a bloqueos similares. La falta de acuerdos claros y la necesidad de una regulación efectiva se hacen evidentes, poniendo a prueba la capacidad de las autoridades para manejar el conflicto de manera eficiente.