Taxistas y aplicaciones: Tensión en el AICM por regulación
Bloqueo de taxistas en el AICM: ¿Qué está sucediendo?
El 11 de marzo, el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) fue escenario de un intenso bloqueo por parte de taxistas concesionados. La protesta se centró en las Terminales 1 y 2, donde los taxistas exigieron la aplicación estricta de la normativa que prohíbe a los servicios de transporte por aplicación operar en áreas federales.
Los bloqueos comenzaron poco después de las 10:30 de la mañana, paralizando el acceso vehicular a las terminales y obligando a los pasajeros a caminar desde vías aledañas como el Circuito Interior o la avenida Fuerza Aérea Mexicana.
Reacciones y medidas de las autoridades
Ante la situación, la Guardia Nacional fue desplegada para llevar a cabo operativos que restrinjan la operación de servicios de transporte por aplicación dentro del aeropuerto. Esta decisión se tomó tras una serie de negociaciones entre representantes de los taxistas, el aeropuerto, y las secretarías de Gobernación (Segob) e Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT).
Ernesto Pineda, representante de la Asociación Nacional de Empresas Transportistas, destacó que la demanda principal es que se respete la ley que regula el uso del suelo federal, prohibiendo que los vehículos de plataformas digitales operen en estas áreas.
Impacto en los pasajeros
El bloqueo afectó a cientos de viajeros que se vieron obligados a buscar alternativas de transporte fuera de la zona del aeropuerto. Muchos expresaron su frustración ante la falta de acción por parte de las autoridades para resolver el conflicto de manera eficiente. Un pasajero comentó: “¿Y así va a estar durante el Mundial? Es claro que no hay autoridad aquí. Hacen lo que quieren y nadie pone orden”.
Un conflicto que refleja tensiones internacionales
El conflicto en el AICM no es un caso aislado. En otros países, se han implementado soluciones como la designación de áreas específicas para que las aplicaciones de transporte operen sin interferencias. Este modelo no solo regula la competencia, sino que también ofrece al usuario la libertad de elegir entre taxis tradicionales y servicios por aplicación.
Con el Mundial acercándose, la situación en el AICM es un recordatorio de la necesidad de establecer regulaciones claras que permitan una convivencia ordenada entre las diferentes opciones de transporte, garantizando así el bienestar de los pasajeros.