Tren Suburbano pasa a manos del pueblo: un impulso a la movilidad
El Tren Suburbano ahora es del pueblo de México
En un anuncio significativo para el sistema de transporte de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el Tren Suburbano, previamente manejado por empresas privadas, será adquirido por el Gobierno de México. Este cambio se llevará a cabo a través del Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin) y el tren será renombrado como Tren ‘Felipe Ángeles’. La inauguración del tramo que conecta Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) está programada para el próximo domingo 26 de abril.
Un importante avance en la movilidad
Sheinbaum destacó que esta adquisición es parte de un esfuerzo continuo por recuperar y expandir el sistema de trenes de pasajeros en el país, un proceso que comenzó bajo el mandato del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Este movimiento es parte de la Cuarta Transformación y busca mejorar la infraestructura de transporte y movilidad en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Detalles del proyecto
El Tren Suburbano ahora conocido como Tren ‘Felipe Ángeles’ operará una ruta que conecta la Ciudad de México con el AIFA, y eventualmente con Pachuca. La nueva ruta ferroviaria incluirá estaciones intermedias y un trayecto que permitirá a los pasajeros viajar desde Buenavista al AIFA en aproximadamente 43 minutos. Se espera que esta ampliación beneficie a más de 82 mil pasajeros diarios, proporcionando una conexión rápida y eficiente con el aeropuerto.
Impacto en la región
El proyecto no solo facilitará el acceso al AIFA, sino que también mejorará la movilidad para los habitantes de municipios como Tultitlán, Tultepec, Nextlalpan y Zumpango. Además, es una pieza clave en la estrategia de movilidad para el desarrollo de eventos internacionales en el AIFA y fortalecerá la economía local mediante un transporte más accesible y eficiente.
Aspectos financieros
El gobierno federal ha invertido 5,999 millones de pesos para adquirir el control del Tren Suburbano, que ha operado desde 2008 bajo la concesión de Ferrocarriles Suburbanos, un consorcio compuesto por CAF, Omnitren y Fonadin. Este acuerdo representa un paso importante hacia la nacionalización del sistema de transporte ferroviario y se realizó de común acuerdo con las empresas involucradas.
Este cambio de propiedad es un ejemplo de cómo la administración actual busca integrar proyectos de infraestructura para servir mejor al pueblo de México, asegurando que el transporte público sea accesible, eficiente y en beneficio de todos los ciudadanos.