Sheinbaum: Sin avances en relaciones diplomáticas con Perú
Ciudad de México – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este lunes que no existen avances en la reanudación de las relaciones diplomáticas con Perú, a pesar de la llegada al poder del mandatario interino, José María Balcázar Zelada. Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum explicó que, aunque había expectativas de un cambio de postura con el nuevo liderazgo peruano, hasta ahora no se ha observado ningún acercamiento.
Contexto de la ruptura diplomática
La crisis diplomática entre México y Perú se originó en octubre de 2022, cuando Perú decidió romper los vínculos bilaterales. La situación se agravó tras el asilo otorgado por México a Betssy Chávez, ex primera ministra del gobierno de Pedro Castillo, lo que llevó a una tensión sin precedentes en la relación entre ambos países.
Sheinbaum subrayó que, a pesar de la llegada de nuevas autoridades en Perú, la posición del gobierno mexicano se mantiene sin cambios. ‘No hay, hasta ahora, nada del actual presidente para restaurar la relación’, indicó la presidenta, quien expresó su desilusión ante la falta de avances.
Expectativas y futuro
El gobierno mexicano había depositado esperanzas en que la elección de Balcázar, del mismo partido que el expresidente Castillo, podría abrir la puerta a un diálogo diplomático. Sin embargo, hasta el momento, no se han dado pasos concretos para restablecer los lazos.
A pesar de la situación política tensa, Sheinbaum destacó que la relación con la ciudadanía peruana sigue siendo positiva y que México continuará observando el desarrollo de los procesos electorales en Perú, que concluirán el próximo 12 de abril.
La mandataria mexicana también respondió a las acusaciones del gobierno peruano sobre un presunto financiamiento a movimientos extranjeros, rechazando tales señalamientos y enfatizando que los ideales de la Cuarta Transformación son universales.
Implicaciones a nivel internacional
La ruptura de relaciones ha afectado la cooperación entre ambos países en distintos mecanismos internacionales, como la Alianza del Pacífico, dejando en pausa una relación histórica que ha sido significativa en términos políticos, culturales y sociales.
Por ahora, el gobierno de México opta por esperar y observar el desenlace de las elecciones peruanas, confiando en que se pueda abrir una nueva oportunidad de diálogo en el futuro cercano.